UNA MULTA A LA SOBERBIA
(Este articulo fue escrito originalmente el 18 de Marzo del 2007)
Levanten la mano los que piensan que Univision virtualmente se defecó sobre la cabeza de los miembros de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos. Uno, dos, tres…
Estoy seguro que no soy el único que piensa así, pero si el único que se atrevió a denunciar públicamente la soberbia con la que Univision maneja sus negocios. En mi libro “Secretos de Impacto”, un recuento de mis 14 años como periodista de dicha cadena, hablo de la forma en la que sus directivos subestiman y desprecian a quien se atreva a ponerse en su camino.
Me refiero a la misma soberbia que le mostraron a Maria Celeste Arraras, Maria Antonieta Collins, John Morales y otros cuando, poco antes de que renunciaran, les decían: “¿y a donde vas a irte a trabajar, a Telemundo?”, dando a entender que su única alternativa era bajar a la segunda categoría. Todos ellos me confesaron, y lo digo en el libro, que ahora están mucho mejor que antes, que se sienten valorados y respetados.
O también cuando Univision dejó, deliberadamente, a Televisa fuera de las negociaciones para comprar la empresa, sin importarles la cantidad abrumadora de dinero que estaban ofreciendo. Fue una cuestión personal en venganza contra Emilio Azcarraga Jean con quien han tenido una guerra desde el momento en que el dueño de la cadena hispana mas grande del mundo quiso que se renegociaran los términos del uso de sus telenovelas. El contrato, firmado por su padre, el difunto Emilio Azcarraga Milmo, le da derecho a Univision a utilizar el producto enlatado hasta el año 2017 y pagarles solo el 9% de las ganancias que producen mientras que las telenovelas mexicanas representan el 40% del dinero que produce la cadena. La presión que ejerció Azcarraga Jean para conseguir mayores regalías no hizo otra cosa que enfurecer a la plana mayor de Univision encabezada por su principal accionista, A. Jerrold Perenchio, quienes, como venganza, ni siquiera le dieron la oportunidad de hacer una oferta final antes de cerrar el trato con Saban. ¿Quieres saber si Azcarraga podía superar la cifra de mas de 12 mil millones de dólares por los que se vendió la compañía? Yo creo que si, detrás suyo estaba nada mas y nada menos que un pobretón llamado Bill Gates.
Desde que el grupo encabezado por Perenchio compro Univision la empresa enfrento varios conflictos relacionados con el contenido de sus programas. Primero fueron las acusaciones de discriminación en contra de la gente de piel oscura que solo lograron generar algunos cambios cosméticos en la cara que muestra Univision. Lo que se alegaba en ese momento era que la empresa excluía casi por completo a la gente de piel negra en su programación y que en sus telenovelas y programas noticiosos había una gran mayoría de gente con rasgos europeos.
Pero como no se trato de quejas “oficiales” sino que fueron elevadas por grupos pro defensa de los hispanos, los directivos de la cadena salieron del apuro haciendo algunas promesas y mostrando pequeños cambios pero a la larga todo quedó igual. Univision siguió mostrando pocas personas de apariencia típicamente hispana en sus programas y continuó promoviendo a la mujer como un objeto sexual que vende.
Luego vinieron los problemas con la forma en que Nielsen propone medir las audiencias, cambio que revelaría que a la cadena hispana numero uno de los Estados Unidos no la ve tanta gente latina como ellos le quieren vender a sus anunciantes. Es un hecho que cada hispano que comienza a entender ingles cambia de canal de inmediato buscando enriquecerse con la mayor variedad de programacion que ofrecen los cientos de canales en ingles. Además todos los hijos de inmigrantes que viven con sus padres en hogares considerados “hispanos” no miran Univision y el método de Nielsen lo revelaría, bajando así la cantidad de audiencia que dicen tener.
Esa necesidad de huir despavorido hacia otras alternativas es evidente si tomamos en cuenta que lo único que Univision ofrece son telenovelas que subestiman la inteligencia de su audiencia, programas noticiosos hechos con la premisa de ahorrar dinero y ocuparse de los temas mexicanos, mas que nada. Del resto, mejor ni hablar.
¿Como puede ser posible que una empresa tan poderosa, valuada en decenas de miles de millones de dólares, con un departamento legal enorme, con contactos en todos los estratos del gobierno, no haya podido imaginar que la Comisión Federal de Comunicaciones iba a ponerles una multa por no cumplir con la ley que dice que deben mostrar al menos 3 horas de programas infantiles a la semana? Lo que no calcularon es que iba a ser tan alta pero que la veían venir, eso no me cabe duda. Virtualmente se defecaron en ellos, como dije antes. Y estoy seguro que la multa de 24 millones de dólares impuesta por la Comisión Federal de Comunicaciones es mucho mas que un mensaje a todas las cadenas de televisión, es una bofetada a la soberbia de una empresa que, básicamente, los desestimó, les restó importancia.
¿Quién, con dos dedos de frente, puede pensar que un programa como “Cómplices al rescate” puede ser considerado educativo e infantil? Lo mas irónico de todo es que con mucho menos que esos 24 millones de dolares Univision pudo haber contratado cien expertos que les habrían dicho que ese programa no cumplía con las normas impuestas por el gobierno. Con ese mismo poder económico hubiesen comprado cualquier programa enlatado para niños de países como México, Colombia o Venezuela. Infantil es pensar que Univision realmente se preocupó por solucionar el problema.
En mi opinión lo que sucedió fue que, así como muestran soberbia ante sus empleados, competidores y enemigos, los directivos de Univision le mandaron un mensaje muy claro a quienes regulan la televisión de los Estados Unidos: nosotros hacemos lo que se nos canta, tenemos dinero para pagar multas así que “no nos digan cuantas son sino que vayan pasando”.
Pablo Padula
Autor “Secretos de Impacto”
http://www.pablopadula.com/
Levanten la mano los que piensan que Univision virtualmente se defecó sobre la cabeza de los miembros de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos. Uno, dos, tres…
Estoy seguro que no soy el único que piensa así, pero si el único que se atrevió a denunciar públicamente la soberbia con la que Univision maneja sus negocios. En mi libro “Secretos de Impacto”, un recuento de mis 14 años como periodista de dicha cadena, hablo de la forma en la que sus directivos subestiman y desprecian a quien se atreva a ponerse en su camino.
Me refiero a la misma soberbia que le mostraron a Maria Celeste Arraras, Maria Antonieta Collins, John Morales y otros cuando, poco antes de que renunciaran, les decían: “¿y a donde vas a irte a trabajar, a Telemundo?”, dando a entender que su única alternativa era bajar a la segunda categoría. Todos ellos me confesaron, y lo digo en el libro, que ahora están mucho mejor que antes, que se sienten valorados y respetados.
O también cuando Univision dejó, deliberadamente, a Televisa fuera de las negociaciones para comprar la empresa, sin importarles la cantidad abrumadora de dinero que estaban ofreciendo. Fue una cuestión personal en venganza contra Emilio Azcarraga Jean con quien han tenido una guerra desde el momento en que el dueño de la cadena hispana mas grande del mundo quiso que se renegociaran los términos del uso de sus telenovelas. El contrato, firmado por su padre, el difunto Emilio Azcarraga Milmo, le da derecho a Univision a utilizar el producto enlatado hasta el año 2017 y pagarles solo el 9% de las ganancias que producen mientras que las telenovelas mexicanas representan el 40% del dinero que produce la cadena. La presión que ejerció Azcarraga Jean para conseguir mayores regalías no hizo otra cosa que enfurecer a la plana mayor de Univision encabezada por su principal accionista, A. Jerrold Perenchio, quienes, como venganza, ni siquiera le dieron la oportunidad de hacer una oferta final antes de cerrar el trato con Saban. ¿Quieres saber si Azcarraga podía superar la cifra de mas de 12 mil millones de dólares por los que se vendió la compañía? Yo creo que si, detrás suyo estaba nada mas y nada menos que un pobretón llamado Bill Gates.
Desde que el grupo encabezado por Perenchio compro Univision la empresa enfrento varios conflictos relacionados con el contenido de sus programas. Primero fueron las acusaciones de discriminación en contra de la gente de piel oscura que solo lograron generar algunos cambios cosméticos en la cara que muestra Univision. Lo que se alegaba en ese momento era que la empresa excluía casi por completo a la gente de piel negra en su programación y que en sus telenovelas y programas noticiosos había una gran mayoría de gente con rasgos europeos.
Pero como no se trato de quejas “oficiales” sino que fueron elevadas por grupos pro defensa de los hispanos, los directivos de la cadena salieron del apuro haciendo algunas promesas y mostrando pequeños cambios pero a la larga todo quedó igual. Univision siguió mostrando pocas personas de apariencia típicamente hispana en sus programas y continuó promoviendo a la mujer como un objeto sexual que vende.
Luego vinieron los problemas con la forma en que Nielsen propone medir las audiencias, cambio que revelaría que a la cadena hispana numero uno de los Estados Unidos no la ve tanta gente latina como ellos le quieren vender a sus anunciantes. Es un hecho que cada hispano que comienza a entender ingles cambia de canal de inmediato buscando enriquecerse con la mayor variedad de programacion que ofrecen los cientos de canales en ingles. Además todos los hijos de inmigrantes que viven con sus padres en hogares considerados “hispanos” no miran Univision y el método de Nielsen lo revelaría, bajando así la cantidad de audiencia que dicen tener.
Esa necesidad de huir despavorido hacia otras alternativas es evidente si tomamos en cuenta que lo único que Univision ofrece son telenovelas que subestiman la inteligencia de su audiencia, programas noticiosos hechos con la premisa de ahorrar dinero y ocuparse de los temas mexicanos, mas que nada. Del resto, mejor ni hablar.
¿Como puede ser posible que una empresa tan poderosa, valuada en decenas de miles de millones de dólares, con un departamento legal enorme, con contactos en todos los estratos del gobierno, no haya podido imaginar que la Comisión Federal de Comunicaciones iba a ponerles una multa por no cumplir con la ley que dice que deben mostrar al menos 3 horas de programas infantiles a la semana? Lo que no calcularon es que iba a ser tan alta pero que la veían venir, eso no me cabe duda. Virtualmente se defecaron en ellos, como dije antes. Y estoy seguro que la multa de 24 millones de dólares impuesta por la Comisión Federal de Comunicaciones es mucho mas que un mensaje a todas las cadenas de televisión, es una bofetada a la soberbia de una empresa que, básicamente, los desestimó, les restó importancia.
¿Quién, con dos dedos de frente, puede pensar que un programa como “Cómplices al rescate” puede ser considerado educativo e infantil? Lo mas irónico de todo es que con mucho menos que esos 24 millones de dolares Univision pudo haber contratado cien expertos que les habrían dicho que ese programa no cumplía con las normas impuestas por el gobierno. Con ese mismo poder económico hubiesen comprado cualquier programa enlatado para niños de países como México, Colombia o Venezuela. Infantil es pensar que Univision realmente se preocupó por solucionar el problema.
En mi opinión lo que sucedió fue que, así como muestran soberbia ante sus empleados, competidores y enemigos, los directivos de Univision le mandaron un mensaje muy claro a quienes regulan la televisión de los Estados Unidos: nosotros hacemos lo que se nos canta, tenemos dinero para pagar multas así que “no nos digan cuantas son sino que vayan pasando”.
Pablo Padula
Autor “Secretos de Impacto”
http://www.pablopadula.com/
Comentarios