CARTA ABIERTA AL PRESENTADOR DE CNN LOU DOBBS Y A QUIENES PIENSAN COMO EL

(Este articulo fue escrito originalmente el 2 de Mayo del 2007)

Estimado Sr. Dobbs,
En su artículo publicado el 2 de mayo en cnn.com (http://edition.cnn.com/2007/US/05/01/Dobbs.May2/index.html) usted no solo demuestra su aberrante ignorancia sino también su odio visceral por una comunidad de la que no conoce absolutamente nada. Y no lo culpo, la mayoría de los racistas son ignorantes, porque, sin duda, si conocieran un poco mas de nuestra cultura aprenderían a querernos, no a odiarnos. Usted es uno de los millones de americanos que, sumergidos en su pequeña realidad, creen que los hispanos vivimos en chozas, vistiendo taparrabos y sostenemos una lanza en la mano con la que procuramos nuestra comida. De eso no me cabe ninguna duda.

En su comentario, donde critica las marchas realizadas por hispanos durante la celebración mundial del día del trabajo, dice, entre otras cosas, que los inmigrantes ilegales son una carga económica para la sociedad americana. Le aseguro, Sr. Dobbs, que no hay nada mas alejado de la realidad. Además se olvida que esas verduritas que esta comiendo de vez en cuando para controlar su obviamente alta presión arterial y esa comida sana que le recomendó el medico para bajar su colesterol, llegaron a su cuerpo cortesía de esas mismas personas que esta criticando. Porque por alguna razón ninguna otra persona de “su” sociedad ferozmente consumista se atreve a pasar miles de horas bajo el sol acribillante de California, Texas o Arizona cosechando los vegetales que consume todo un pais.

Sr. Dobbs, usted también ignora que fueron la inmigración legal e ilegal las que hicieron a su país tan grande y prospero. Lo que usted tiene es un problema de racismo por apariencia, no por filosofía. Usted ni siquiera comprende lo que es vivir en la pobreza mas absoluta, sin tener nada que darle de comer a sus hijos. Mucho menos entiende las razones que impulsan a un ser humano a arriesgar su vida y recorrer miles de kilómetros en las condiciones mas peligrosas que puede soportar un ser humano. Le aseguro, Sr. Dobbs, que no lo hacen para robarle a nadie. Todo lo contrario, vienen a trabajar duro, durísimo, a ser explotados por empleadores que les pagan miserias. Pero ellos lo hacen sin protestar porque en su pequeño mundo de fantasías se sienten que han triunfado cada vez que van a Western Union y le mandan 100 dólares a su esposa y 5 hijos, a su mama o hermana.

¿Sabe una cosa, Sr? No me lo imagino a usted denunciando al Servicio de Inmigración a las mucamas o sirvientas hispanas o extranjeras que trabajan en las casas de sus amigos. Tampoco buscando en el Internet vegetales NTPH (Nunca Tocados Por Hispanos), tratando de invertir su dinero en edificios o casas “no construidos por latinos” o yendo a las cocinas de los restaurantes donde come para ver si algún hispano interviene en el proceso de preparar su comida.

Artículos como el suyo, en los que menciona que las marchas de los inmigrantes fueron realizadas en la misma fecha en la que se celebra el socialismo internacional o en una fecha en la que se recuerdan los desfiles militares de la Rusia comunista, demuestran que es muy peligroso darle la palabra a periodistas que no saben investigar los temas de los que van a hablar. Porque si Ud. lo hubiese hecho sabría perfectamente que la inmigración hispana a los Estados Unidos, aunque no es prolija y ordenada, es beneficiosa para todos. Los Estados Unidos reciben mano de obra barata y muy necesaria a cambio de prestarle al Sr. Dobbs una cámara y un micrófono para que diga cualquier estupidez.

Por suerte su opinión no va a cambiar nada en la política migratoria. Sin duda muy pronto habrá una amnistía controlada pero amplia que legalizará a millones de hispanos y la cara del Sr. Dobbs se va a poner más roja que de costumbre.

En varias partes de su artículo este hombre dijo que le parecía muy peculiar que se eligiera el dia internacional del trabajo para convocar una marcha multitudinaria de inmigrantes hispanos. Sr. Dobbs, déjeme que le explique algo: el 1 de Mayo es, probablemente, el único momento del año en el que miles de hispano pueden tomarse el día libre sin que sus empleadores se enojen o les quiten un día de salario.

Y ahora, que todos saben lo que usted se enoja, es probable que organicen muchas mas marchas como esas, solo para ver su cara lucir tan roja como esos tomates que el 1 de Mayo del 2007 nadie levantó.

Atentamente,

Pablo Padula

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